Homenaje a José Antonio Ríos

publicado en: Sin categoría | 0

Con motivo del 2º aniversario del fallecimiento de José Antonio Ríos, primer presidente de FEATF, la Asociación Madrileña de Terapia de Pareja, Familia y Otros Sistemas Humanos (AMTPFOSH) ha elaborado este artículo compilación de testimonios de Eduardo Brik, Roberto Pereira, Juan L. Linares, Jesús García Alba y Cristina Pérez Díaz-Flor.

HOMENAJE A JOSÉ ANTONIO RÍOS

Noviembre 2021

     Pronto va a celebrarse el segundo Aniversario del fallecimiento de José Antonio Ríos. Auténtico pionero de la Terapia Familiar en España, fundó y dirigió la primera escuela de TF (Stirpe), las primeras publicaciones (Cuadernos de TF), y fue cofundador y presidente de la Asociación madrileña de TF (AMPTFOSH), y de la Federación Nacional de Asociaciones de TF (FEATF). La AMPTFOSH ha querido rendirle homenaje reuniendo cinco testimonios de destacados terapeutas familiares, que le conocieron y compartieron con él aquellos trepidantes tiempos fundacionales repletos de ilusión y trabajo. Eduardo Brik, Roberto Pereira, Juan Luís Linares, Jesús García Alba y Cristina Pérez Diaz-Flor nos ofrecen distintas visiones de la poderosa personalidad de José Antonio, coincidiendo todos en el afecto y el respeto por su calidad intelectual y su capacidad de trabajo y liderazgo, y mostrando distintas facetas de su rica personalidad, como no podía ser menos en un foro de psicólogos.

Eduardo Brik :

Con un gran pesar para toda la comunidad sistémica de Madrid y de España, nos ha dejado José Antonio Ríos. Tuve el honor de compartir con él la fundación de la Asociación Madrileña de Terapia de Pareja, Familia y Otros Sistemas Humanos (AMTPFOSH) junto a otros colegas, allá por los años 1989.

Tuvimos el honor entre ITAD y STIRPE de colaborar estrechamente en diversas actividades de formación en Terapia Sistémica. Llamaba la atención su curiosidad por aprender lo nuevo, su humor, su ironía, su sabiduría, su empeño por seguir produciendo, emprendiendo y aprendiendo hasta el final.

No había reunión, ni conferencia, ni seminario, ni encuentro de Terapia Sistémica donde Jose Antonio no participara activamente. Su acercamiento al campo del psicoanálisis en el último periodo, es algo a destacar desde la necesidad de integración de una escuela fundamental en la psicoterapia.

Fue autor de numerosas obras en Terapia Familiar: Los Laberintos de la Terapia Familiar, La Familia Realidad y Mito, Vocabulario básico de Orientación y Terapia Familiar, Ciclos Vitales de la Familia y la Pareja, El padre en la dinámica personal del hijo, La pareja: Modelos de Relación y Estilos de Terapia y Manual de Orientación y Terapia Familiar. Es importante reseñar que fue el primer presidente de la Federación Española Asociaciones en Terapia Familiar (FEATF) y también se desempeñó como profesor de la Universidad Complutense de Madrid en la Facultad de Psicología durante muchos años.

Jose Antonio estará presente entre nosotros por todo lo que nos ha dejado y enseñado. El mejor testimonio de tu presencia son los recuerdos que hemos recorrido juntos en la batalla por la Terapia Familiar Sistémica, en los distintos ámbitos en los que hemos trabajado.

Tu voz y tu presencia seguirán estando activas a través de tus libros, de STIRPE y por todo aquello que constructivamente nos has dejado. No te decimos adiós, te decimos hasta siempre.

José Antonio, te recordaremos

Eduardo Brik, 02-07-2021

Director de ITAD y del Master en Terapia Familiar Sistémica de ITAD

Roberto Pereira:

Conocí a José Antonio Ríos en las IV Jornadas Nacionales de Terapia Familiar que se celebraron en Vitoria en 1983. Yo estaba en el Comité Organizador e intercambié algunas cartas con él – entonces todavía se escribían cartas, ni siquiera faxes -, pero nuestra relación fue superficial, hasta que, en el año 1990, nos pusimos a trabajar juntos para construir la Federación Española de Asociaciones de Terapia Familiar.

 Desde entonces, y hasta 1995, nuestra relación fue intensa y trascendió lo profesional. Viajamos juntos por asuntos de la TF muchas veces: la primera vez a Almería, a un curso de verano de la Complutense en 1991. Ese mismo año a Lisboa, en un congreso “ibérico” que fue el germen, bastantes años más tarde, de la actual alianza entre la SPTF y la FEATF; en febrero de 1992 a París, a la primera reunión de EFTA con las asociaciones nacionales; pero recuerdo especialmente el viaje que hicimos al Congreso que organizó EFTA en Sorrento en noviembre de 1992.

Viajamos juntos José Antonio, José Luis Ruiz de Munain y yo, con nuestras respectivas cónyuges. Antes de llegas a Sorrento, hicimos parada en Roma, donde nos quedamos 2 o 3 días. José Antonio conocía Roma muy bien, de sus años como sacerdote, había pasado largas temporadas en la Ciudad Eterna. Nos enseñó algunos rincones menos conocidos, pero el momento estelar fue la visita que hicimos al Vaticano. José Antonio tenía un amigo en la secretaría de estado vaticana, un antiguo compañero de andanzas eclesiásticas. Nos recibió con gran cordialidad, y nos hizo una visita guiada por dependencias vaticanas que no están abiertas a los turistas, relatándonos numerosas anécdotas de la vida de ese pequeño estado. Esa fue la parte positiva del viaje: la negativa es que ¡¡me robaron dos veces el fondo que habíamos puesto en el autobús de Roma!! 

Después, la construcción y la organización de la TF española en sus diversas facetas nos separó, y ambos lo lamentamos, pero no lo supimos arreglar. Retomamos algunos contactos esporádicos algunos años más tarde, para nunca volvió a ser lo mismo. Fue una pena.

Roberto Pereira, 02-07-2021

Juan Luis Linares: 

Mi relación con José Antonio Ríos se rompió abruptamente a raíz de un conflicto por la presidencia de la FEATF. Visto desde la distancia, lo lamento profundamente, porque siempre nos habíamos llevado bien y, aún hoy, mi recuerdo de José Antonio está impregnado de afecto.

Fue un buen hombre y un excelente compañero de actividades, tanto académicas como sociales. Y un gran contador de chistes, rara virtud que define los talentos de una persona más allá de lo que se suele considerar.

La muerte banaliza los conflictos humanos, y tal es el caso de mi relación con José Antonio: lamento haberme perdido tantos años de amistad con él. Pero, al mismo tiempo, la muerte también realza el valor de lo que ya fue bueno, y, en ese aspecto, me alegro y me enorgullezco de haber disfrutado de su amistad durante un largo período, en el que hicimos cosas importantes, como fundar la Federación Española de Asociaciones de Terapia Familiar, sentando las bases para su espectacular éxito actual. 

Y es desde ese éxito, que tanto le debe a él, que quiero alzar mi copa simbólica para ofrecerle un último brindis: ¡Por nuestra amistad, José Antonio, y, como diría Falstaff, por todo lo que hemos hecho juntos!   

Juan Luis Linares, 02-07-2021

Jesús García Alba:

“En Orihuela, su pueblo y el mío, se me ha muerto como el rayo Ramón Sijé, con quien tanto quería”. (Miguel Hernández, Elegía, Viento del pueblo).

Probablemente otros compañeros escribirán sobre diferentes aspectos de José Antonio, tarea extensa dada la multitud de facetas de su biografía: terapeuta, profesor, escritor, investigador…En mi caso voy a centrarme en el José Antonio que conocí y lo que este acontecimiento supuso para mí.

Aunque ya le conocía, a través de algunas conferencias y publicaciones, coincidí personalmente en el 1º Congreso Estatal de la U.I.O.F en Diciembre de 1987 y aproveché este hecho para pedirle “plaza” en los Cursos de Formación en Terapia Familiar que impartía en Stirpe. El resultado fue mi incorporación en el siguiente Curso (Octubre 1988/Junio de 1989). A este le siguieron otros dos, en total de 850 horas, conociendo a compañeras como: Ángeles Soria, con quien colaboré 5 años, Zayda Villar, Virginia Cagigal, Dolores Baratas y otros más que sería prolijo citar y que de hacerlo podría dejarme alguno en el tintero.

La experiencia me permitió profundizar en el aprendizaje de conocimientos científicos en la Teoría y Terapia Sistémica, así como la inestimable oportunidad de encontrarme con una gran persona que me enseñó a dominar Teorías y Técnicas, fue “moldeándome” y ayudándome a descubrir facetas que yo mismo desconocía. Por si fuera poco me animó a estudiar, investigar, escribir y publicar artículos en su gran obra “Cuadernos de Terapia Familiar” (que tantos esfuerzos le llevó ¿verdad Pilar y Marcos?), en la Editorial la CCS y otros, incorporándome al gran elenco de la Escuela de Formación de Stirpe.

José Antonio no solo ha sido un excelente profesor, terapeuta y compañero, fue, y para mi siempre lo será, un verdadero Maestro, en todo el sentido de la palabra. Su maestría no solo se ha basado en enseñar, si no en motivarte a dar el siguiente paso para elaborar la Hipótesis adecuada, que facilite la intervención correcta. Esa que nos permite conseguir el cambio necesario para resolver el conflicto o la crisis que nos presentan las familias o las parejas en consulta.

Pero es que, además, siempre fue una persona generosa tanto en nuestra etapa de formación, o ya como profesionales y colaboradores. Apreciaba el interés que mostrábamos por sus enseñanzas y el “brillo” en los ojos o la sonrisa cuando tomábamos la iniciativa, espoleándonos a seguir adelante. Más de una vez hablamos sobre este aspecto y su sonrisa decía mucho y explicaba todo.

A lo largo de mi vida profesional: clases en la UNED, Cursos, Conferencias, etc., o en la Fiscalía de Madrid trabajando con Víctimas, junto con mi compañera Marta de Prado, pude aplicar este modelo y satisface, como a él, ver la implicación de los alumnos y sus ganas de trabajar y aprender o, en el caso de las víctimas ayudarlas, a ellas y a sus familias, en su etapa de crisis y duelo.

José Antonio supo extender ese magisterio, no siempre entendido, sorteando conflictos de egos, crisis institucionales, incomprensiones y rupturas. Su bonhomía y saber hacer le permitió rodearse siempre de profesionales, compañeros, amigos y colaboradores que le hemos acompañado, hasta el final, en esa gran Escuela de Formación que ha sido Stirpe (casi una gran familia), en su “ojito derecho” Cuadernos de Terapia Familiar y en la Colección de Orientación, Educación y Terapia Familiar de la Editorial CCS, de la que fue Coordinador.

Podría extenderme más pero hay que ceñirse a las normas y límites de la AMPTFOSH, a la que agradezco que contase conmigo para aportar estas líneas en MOSAICO, como en toda sesión, me ha señalado. Ya solo me queda por decir “va por ti maestro”

Jesús García Alba, 05-07-2021

Cristina Pérez Díaz-Flor:

“La familia es el contexto donde se producen los aspectos más trascendentales del individuo”

He querido empezar esta semblanza que se me pide desde la AMTPFOSH para el homenaje a José Antonio Ríos en la revista Mosaico (gracias por contar conmigo), destacando la frase que siempre recuerdo y me impactó de él.

Querido José Antonio:

Te fuiste ya hace casi dos años (el 31 de octubre de 2019) y tu recuerdo y tus enseñanzas siguen vivos en muchos de nosotros.

Tuve la suerte de conocerte por primera vez en un Seminario que impartías en el Instituto de Ciencias del Hombre sobre Orientación y Terapia Familiar hace muchísimos años. Te descubrí a través de tus clases, que sirvieron para afianzar mi vocación por la terapia de familia; me enamoraba lo que explicabas, cómo lo hacías y, sobre todo, cómo lo vivías.

A través de los años la vida nos fue colocando juntos en diversas ocasiones, fraguándose una hermosa amistad llena de admiración y aprendizaje por mi parte.

Fuiste invitado a colaborar con nuestra escuela de formación e intervención en terapia de familia (IFFI) en varias ocasiones, así como en el Experto en Modelo Sistémico Relacional en Tratamiento Social, que entonces yo dirigía en la Escuela de Trabajo Social, sorprendiendo siempre con tus brillantes exposiciones bañadas con un agudo sentido del humor que te acompañó toda tu vida.

Tu gran amor por las familias nos ha dejado multitud de publicaciones en forma de libros, artículos, conferencias, colaboraciones,…, entre las que quiero destacar los “Cuadernos de Terapia Familiar”. Tu escuela Stirpe, fue la primera en formar alumnos siguiendo este modelo.

Como socios de la FEATF, de la que fuiste el primer presidente, hemos coincido en no pocos congresos y seminarios y hemos trabajado juntos en infinidad de ocasiones, compartiendo encuentros con cariño y discusiones.

Comparto contigo (y otros compañeros) el honor de ser socia fundadora de la Asociación Española para la Investigación y Desarrollo de la Terapia Familiar, en 1997 (AEI+DTF).

En todos esos ratos de trabajo en los que nos reuníamos para mejorar nuestras intervenciones sistémicas fue donde me di cuenta de que los actos terapéuticos se convertían en un verdadero arte.

Estuviste muy cerca de mí siempre que te necesité. Me ayudaste en momentos muy críticos de mi vida personal y académica, y siempre te estaré agradecida por ello.

No quiero terminar mi pequeño recuerdo escrito sin dedicar unas palabras de agradecimiento a tu mujer y a tu hijo:

Queridos Pilar y Marcos, gracias por haber contado conmigo en momentos tan solemnes y emotivos como el último homenaje que se celebró en Madrid antes de su muerte, al que me invitasteis y donde se le dio el reconocimiento que tanto merecía. Gracias querida familia.

José Antonio, siempre estarás como uno de mis maestros en mi dedicación a las familias. Siempre mi cariño y agradecimiento.

Cristina Pérez Díaz-Flor  21/07/2021

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

diecisiete + uno =